LAS CUENTAS ALEGRES DE LA ECONOMÍA
Las instituciones económicas nacionales e internacionales que defienden el actual ordenamiento económico mundial basado en el capitalismo rentista y la especulación en los mercados de capitales y por supuesto, sustentados en la doctrina neoliberal, están cantando victoria antes de tiempo y sobre argumentos tan débiles que se caen por su propia flacidez. A cuenta de que en las últimas semanas ha habido repunte en los mercados de especulación y los papeles se han recuperado paralelamente a la baja inflación, ya están diciendo que la economía salió de la recesión, que el próximo año habrá crecimiento del PIB y que ya todo pasó.
Claro, las intervenciones de los gobiernos, sobre todo de Estados Unidos y los países ricos, a través del gasto público para proteger el capital financiero, algún efecto habría de traer; por supuesto. Pero de esta reacción de corto plazo, a decir que ya la economía salió del atolladero, hay mucha diferencia.
La economía global está azotada por la hipertrofia del sector terciario con excesiva concentración de valor en manos del capital especulativo, creándose con ello una sobreoferta de recursos, muy por encima de la demanda que presenta el aparato productivo, el cual, precisamente no demanda capital, porque está en recesión. De ahí que la tasa de interés se cayó al suelo por la sobreoferta de ahorro y un aparato productivo que no necesita crédito porque no tiene donde vender y no vende porque no hay quien compre y no hay quien compre porque quienes necesitan los productos no tienen dinero porque están desempleados. Quienes tienen el dinero concentrado en sus manos, son los que no compran porque todo lo tienen.
Ese esquema no ha cambiado en el mundo. Ni cambiará por el hecho de que los gobiernos aumenten el gasto público para aliviar las pérdidas de los especuladores. Por lo tanto la causa de la crisis no ha desaparecido y así, las señales de recuperación que hoy se vislumbran, sólo son eso, simples señales que no irán más allá.
Hoy se dice en Colombia, que el precio de los papeles de mercado está muy alto y que la bolsa se ha recuperado en un cuarenta por ciento respecto al mes de enero. Cómo no van a estar altos los precios, con esa avalancha de dólares de especulación que ha entrado al país, donde existe todavía una alta tasa de interés respecto a Estados Unidos donde la tasa es cero? Y si no hay nada más para comprar, pues el precio sube. Pero es un fenómeno especulativo y coyuntural que no durará mucho. A finales de 2010, habrá pasado la fiebre y nuevamente la economía estará en las vacas flacas, así los economistas ortodoxos sigan haciendo las cuentas alegres de la economía.