lunes, 19 de octubre de 2009

OTRA VEZ POR EL DÓLAR

 En otras ocasiones hemos escrito en esta columna que si el Estado no está en capacidad de fijar el precio de las divisas, entonces eso para qué sirve? El sometimiento del país a los acuerdos internacionales impuestos por los ricos de los países ricos, que le restan soberanía a los Estado de los países pobres, ahora está acabando de destruir el aparato productivo nacional y el gobierno sólo puede suplicar al Banco de la República que le meta la mano, antes que llegue, eso sí, una hecatombe.

 Pero el banco central lo único que puede hacer es ir al mercado, como cualquier parroquiano, a comprar dólares a ver si por presión de demanda, la caída del precio se frena. O bajar la tasa de interés de referencia a ver si no queda tan alta con relación a Estados Unidos, para detener los flujos que llegan desde ese país a especular en el mercado de capitales colombiano. Pero ambas acciones son a ver si dan resultado.

 Lo que va corrido del año lleva una revaluación cercana al 18 % y los sectores exportadores como las flores, el café y las confecciones, ya no dan más, estas últimas, además, con los efectos en el mercado interno que se generan por el incremento de las importaciones que resultan de la baja en el precio de los artículos importados y la fortaleza de países como China.

 A pesar de que varios analistas se lo han dicho al gobierno desde hace varios años, que ese modelo de libre mercado es perjudicial para la economía colombiana, cuya capacidad para generar divisas propias es muy limitada y ahora agravada por los problemas con Venezuela y Ecuador, el gobierno, se ha caracterizado por arrodillarse ante los intereses del capitalismo financiero internacional y nada más le importa. Solo rendirle culto a los especuladores internacionales del dinero con su cacareada política de la confianza inversionista.

 No es con paños de agua tibia como los que puede aplicar el Banco de la República, sino con una acción que defienda la dignidad nacional y demuestre la soberanía frente a las fuerzas económicas internacionales. Primero están los intereses del país que el gobierno debe defender para evitar los perversos efectos de los procesos externos. Claro, si fuera otro gobierno, con otras políticas, que evitara hacia el futuro la aparición de problemas otra vez por el dólar.

  


Publicado por miguelceron @ 4:16
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